martes, 5 de octubre de 2010

Callejuela de Jerusalem


Recorriendo las callejuelas de la ciudad vieja de Jerusalem, en Israel, en dirección al kotel, con una compañía mas que agradable (mi padre), me/nos encontramos con este paisaje hermoso, como muchos en esta ciudad; y no dudé.

No se que mística milenaria se esconde allí, esa que nos hace sentir que estamos envueltos de historia, pero viva, que se puede tocar, hacer y seguir haciendo. Una especie de magia que nos dice acá pasó algo... pero ese algo sigue pasando. Una vez me dijeron que si uno tira una piedra en Roma ya está haciendo historia... y con Jerusalem que? Acaso no estamos hablando de una de la ciudad mas antiguas del mundo...? pero cual es la diferencia con Roma... Roma es una de las tantas “ciudades museo” del mundo... Jerusalem no... En un museo se exponen cosas que "pasaron" que fueron historia... y ahí radica la diferencia: "fueron historia". Cuando Roma pensaba que Jerusalem ya había sido historia, cuando la destruyeron y se proclamaron líderes del mundo edificando un arco en el centro de su urbe donde grabaron el saqueo al gran templo, en ese momento se firmó su sentencia.

La reaparición de Jerusalem (léase Israel /pueblo judío / etc.) se compara con el ciclo lunar. Aunque en algún momento desaparece, mes a mes se re-nueva y brillar con fuerzas. Los pueblos del mundo basan su calendario en base al sol, que brilla solo de día y el pueblo judío lo basa en la luna, que puede brillar de día y de noche. Siempre que la luz mas grande brilla en el mundo, la de mas pequeña no se destaca. Pero cuando la luz grande se oculta, la mas pequeña gana prominencia. [creo que la oscuridad está ganando en el mundo, no es difícil de observar eso, es hora de que la luna salga...]

Y siguiendo con Jerusa, ciudad deseada y odiada por el hombre durante toda la historia, es considerada por nuestros sabios (Los sabios del judaísmo, Z´L) como lo mas bello del mundo: “Quien no vio a Jerusalem en su esplendor, no ha visto una ciudad bella en el mundo” nos dicen en el Tratado de Suca (51b). “Diez medidas de belleza descendieron al mundo, – insisten en el Tratado de Kidushin (49b) – nueve fueron para Jerusalem, y la décima para el resto del mundo.”

La ciudad es hipnotizadora, uno se podría quedar horas caminando por las laberínticas calles de piedra, observando a los chicos jugando, los autos pasando, los turistas sacando fotos, las señoras y señores comprando, trabajando y estudiando... (y algunos pocos dibujando)

Pero se hace tarde y hay que volver a casa. Y si d-s quiere volveremos a Jerusalem pronto, aunque sea como ahora, con la mente... por ahora desde Kfar Saba.

Saludos a todos

Jonymeller.

PD: Hoja grande, dibujo desde una foto previamente tomada, lápiz y témpera.

1 comentario:

Unknown dijo...

.... buen dibujo, excelente explicación....pero....seria bueno, digo yo....alguna referencia sobre las dimensiones....para el que no conoce....especialmente en este caso no son calles, digamos normales....seria bueno algun padre con su hijo caminando por estas callejuelas....siga adelante Meller...yo Papá te seguiré....